Tu informe de valoración: las viviendas vendidas en tu zona, tres escenarios de precio y el retrato entero de tu barrio, del mercado que hay hoy a la venta a lo que tienes a cien metros.
El informe no es una tasación oficial ni garantiza un precio de venta: es la mejor referencia disponible sobre ventas reales, y la decisión sobre el precio es siempre del vendedor.
Se construye con viviendas vendidas en tu zona: lo que de verdad se pagó, con su fecha, su superficie y su distancia a tu portal. No con lo que se pide en los anuncios.
Con esas ventas y los datos de tu vivienda, el informe fija un precio de venta y dos referencias más: desde qué precio la venta se vuelve poco probable y cuál queda ya fuera de mercado.
El informe no sustituye la visita. Tu agente comprueba lo que el dato no ve y te ayuda a situar el precio de salida. La decisión es tuya.
Emitimos tu informe, que cruza las viviendas vendidas en tu zona con el mercado que hay hoy a la venta. Estas son sus partes.
Con tu vivienda situada en el plano y su ficha catastral completa adjunta al final del informe.
Una venta ya cerrada cerca de tu vivienda, con su precio. Es la unidad de medida del informe: no lo que alguien pide, sino lo que alguien pagó. Cada testigo llega con fecha, distancia, superficie y año para que puedas juzgar cuánto se parece a tu casa.
Porque un anuncio es una petición y una venta es un hecho. Lo que se pide suele quedar por encima de lo que se cierra, y una valoración hecha sobre anuncios te pone una expectativa que después hay que bajar. La primera cifra que veas es la que el mercado ha pagado de verdad.
Porque vender es decidir dónde colocarse. El precio de venta es la referencia; las otras dos te dicen hasta dónde puedes estirar sin que el mercado deje de responder. Con una sola cifra no sabrías si estás pidiendo poco, mucho o lo justo.
Bastante más, y es la parte que casi nadie espera. El mercado de tu zona por tamaño de vivienda, para ver qué sobra y qué falta. El retrato de quien vive allí: edad, hogares, poder adquisitivo y calidad de la edificación. Los puntos de interés con sus metros medidos desde tu portal. Y la ficha catastral completa.
Cuando nos das los datos de tu vivienda, en la web o por teléfono, lo emitimos muy pronto y tu agente te lo explica. No hace falta que tengas un precio cerrado antes: con el informe delante y la vivienda vista, te ayudamos a encontrar el que encaja entre lo que tienes en mente y la realidad de tu zona.
Con dos familias a la vez: las viviendas vendidas en tu zona, que son la unidad de medida, y el mercado que hay hoy a la venta, que dice cuánto se pide, cuánto tarda en venderse y cuánto baja de precio. Los precios por barrio de esta web son otra cosa: precios de mercado que describen tu zona, no tu casa.
Hay cosas que no llegan a ningún dato: el estado fino de la reforma y los baños, la luz a cada hora, el ruido de la calle, la finca y el vecindario. Eso lo ve tu agente en la visita, y por eso el precio final no sale solo del informe: sale también del criterio de quien conoce la zona.
Danos los datos de tu vivienda y te emitiremos su informe de valoración. Tu agente te lo explica y te ayuda a fijar el precio con el que salir.
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